Uno de los pequeños encantos de Fuerteventura, el Museo de la Sal, una mirada al pasado de la isla y a su particular oro blanco.

Este museo trata de honrar al que ha sido, durante muchos años, uno de los principales motores económicos de la isla, dando trabajo a miles de personas, aunque con el tiempo se ha ido desinflando su producción en favor de otros sectores.

Se encuentra en el municipio de Antigua, en la zona norte de Fuerteventura, y abre de martes a sábado de 10:00 a 18:00 h. La entrada cuesta 5,00 €.

Una escapada a este singular museo te acercará a un pequeña parte de la historia de Fuerteventura y de la que fue, durante un tiempo, uno de los pilares económicos de la isla.

Lo primero que llama la atención del lugar es el gran esqueleto de rorcual que se encuentra a la entrada del museo, como parte de un proyecto didáctico que consiste en exponer en distintas partes de la isla distintos cetáceos que han quedado varados en las costas de Fuerteventura formando así La Senda de los Cetáceos, como forma de difusión de los valores naturales del entorno.

Una vez en el interior se descubre donde se detalla la historia, usos, beneficios, etc., de la sal, así como todos los procesos que pasa desde su obtención en las salinas hasta que está lista para consumir.

Pero aparte del interior del recinto, nos encontramos, en el exterior, uno de los mayores atractivos del lugar; las Salinas del Carmen, unas espectaculares salinas que mantienen vivas la tradición y en las que se puede observar, de primera mano, el curioso proceso de recolección. Desde el mar rompiendo y lanzando el agua hasta los secaderos hasta el proceso de recolección artesanal que llevan a cabo los trabajadores.

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