Lobos es una pequeña isla virgen situada pocos kilómetros al norte de Fuerteventura.

Naturaleza salvaje, parajes volcánicos, belleza sin artificios; un oasis natural protegido de las ansias depredadoras del hombre; eso es Lobos, un islote que debe su nombre a los antiguos lobos marinos que habitaban sus costas.

Es un islote de gran riqueza ecológica, lo que le ha valido la declaración de espacio protegido y la denominación oficial de Parque Natural. Además, sus ricos fondos marinos han sido declarados reserva submarina.

Su punto más alto es La Caldera, de 127 metros, y sus 13 km. de costa y más de 4 km² de superficie están repletos de pequeñas playas y calas, enormes arenales, ríos de lava solidificada, malpaises, etc.

Cómo llegar

Hay muchas formas de llegar al islote de Lobos, pero la más común es hacerlo a través de un ferry que parte desde Corralejo.

Hay mucha gente que cruza en sus propias embarcaciones, bien sean barcos, motos de agua, etc. En cualquier caso, el único lugar en que se permite desembarcar es en El Puertito.

El viaje en barco dura alrededor de 20 minutos y su precio ronde los 15€ para adultos, y 8€ para niños. Aunque son varias las compañías que ofertas viajes al islote, por lo que el precio varía de una a otra. Además, cada una de ella ofrece diferentes tipos de viajes: visitas guiadas al islote, barcos con visión submarina, comida durante el viaje, etc.

Recorriendo Lobos

Al descender del barco podremos contemplar la pureza natural de Lobos. Sólo una pequeña cabaña informativa y una estatua en recuerdo de los lobos marinos que poblaban la isla en el pasado. Nada más. Nos esperan unos 4 km² de naturaleza salvaje y espectaculares parajes vírgenes.

En Lobos sólo hay un restaurante, por lo que si quieres asegurarte la comida se recomienda reservar en él una vez llegues al islote, o bien puedes llevarte tu propio almuerzo. El Restaurante no tiene perdida, es propiedad de la familia del antiguo farero de Lobos, y la única familia que a día de hoy habita en el islote.

La gran mayoría de la gente que visita el islote lo hace para disfrutar de sus magníficas calas y playas, pero el pequeño tamaño de la isla hace que podamos combinar el disfrute de su costa con un recorrido por sus senderos para descubrir sus rincones.

Los senderos están bien definidos y los puntos de interés se encuentran perfectamente señalizados. Lobos está declarado espacio protegido, por lo que está prohibido abandonar los senderos a fin de mantener la pureza del islote. Si tienes intención de recorrer dichos senderos, es recomendable que lleves calzado adecuado y te protejas del sol que se cierne sobre la isla durante prácticamente todo el año.

La ruta comienza en la zona sur, donde desembarcamos y atraviesa todo el islote por el interior hasta el faro que se encuentra en su costa norte, desde donde se divisa la cara sur de Lanzarote.

Lo primero que llama la atención al comenzar la ruta es el volcán de La Caldera, el punto más alto de Lobos con sus 127 m., y el volcán que parió este islote. Podrás escalar hasta su cima desde donde, a parte de su cráter, podrás gozar de unas privilegiadas vistas hacia Lanzarote y las Dunas de Corralejo.

Playas

isla de lobosSon varias las playas y calas del islote de Lobos, pero debido a que el islote es espacio protegido, sólo se permite el acceso a la conocida como playa de la Concha y a la popular cala de El Puertito. El resto de playas tiene el acceso restringido.

La playa de la Concha, también conocida como playa de la Caleta se encuentra en la zona sur de Lobos. Es una playa de arena blanca y grava, con forma de herradura y bastante amplia.

Muy cerca, al este de la Concha, se encuentra El Puertito, una espectacular cala de aguas cristalinas, ideal para practicar kayak o snorkel.